
¡Qué están haciendo!, ¡no puede ser que jueguen tan mal!, ¡vótenlos a todos!, gritaban con excesiva amargura los hinchas de Universitario al ver que su equipo era derrotado fácilmente 1 – 0, hasta esa entonces, por un Cienciano muy bien ordenado tácticamente, que jugaba al contragolpe, aprovechaba la inexperiencia de los defensores Fajardo y Duarte y los vacíos que dejaban Landauri y Miguel Ángel Torres al proyectarse por las bandas.
¿Qué hace Candelo en la tribuna?, ¡Necesitamos un armador!, gritaba la hinchada crema, que se había dado cuenta que su jugador estrella no estaba ni en la banca de suplentes y no entendían el por qué, aunque el colombiano si lo sabía, su nivel había descendido bastante y ya no era el jugador desequilibrante de antes. Sin embargo al minuto 42 llegaría el empate merengue de tiro libre por parte del tan irregular Neyra. Los hinchas de la U empezaban a olvidar el mal rato que pasaban ante Cienciano y celebraban ilusionándose que su equipo podía voltear el partido.
Empezando el segundo tiempo la U no cambiaría su forma de jugar, seguía siendo un equipo confundido, le costaba llegar al arco contrario, Gareca caminaba de un lugar a otro desesperado haver si encontraba respuesta alguna, mientras que la hinchada merengue otra vez se desesperaba, pifiaba al equipo y pateba los bancos del estadio.
Ya faltan 5 minutos para que finalice el encuentro y estos no crean peligro, gritó un hincha merengue, mientras que otros en ves de gastar su saliva gritando se hivan, presentían que su equipo no marcaría otro tanto y fue así. La U empataría el encuentro, seguiría sin poder ganar en su estadio y peor aun se alejaría del séptimo lugar, que le permitiría jugar el play off con el equipo campeón del clausura y así obtener el título nacional.
¿Qué hace Candelo en la tribuna?, ¡Necesitamos un armador!, gritaba la hinchada crema, que se había dado cuenta que su jugador estrella no estaba ni en la banca de suplentes y no entendían el por qué, aunque el colombiano si lo sabía, su nivel había descendido bastante y ya no era el jugador desequilibrante de antes. Sin embargo al minuto 42 llegaría el empate merengue de tiro libre por parte del tan irregular Neyra. Los hinchas de la U empezaban a olvidar el mal rato que pasaban ante Cienciano y celebraban ilusionándose que su equipo podía voltear el partido.
Empezando el segundo tiempo la U no cambiaría su forma de jugar, seguía siendo un equipo confundido, le costaba llegar al arco contrario, Gareca caminaba de un lugar a otro desesperado haver si encontraba respuesta alguna, mientras que la hinchada merengue otra vez se desesperaba, pifiaba al equipo y pateba los bancos del estadio.
Ya faltan 5 minutos para que finalice el encuentro y estos no crean peligro, gritó un hincha merengue, mientras que otros en ves de gastar su saliva gritando se hivan, presentían que su equipo no marcaría otro tanto y fue así. La U empataría el encuentro, seguiría sin poder ganar en su estadio y peor aun se alejaría del séptimo lugar, que le permitiría jugar el play off con el equipo campeón del clausura y así obtener el título nacional.

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